Un día cualquiera

Un día cualquiera

La ropa húmeda se asoma por la puerta del lavarropas como pidiéndome que la cuelgue urgente, la sillita de comer llena de polenta y el piso con pollo que los gatos amablemente están comiendo para alivianarme la tarea, la bañaderita llena de agua, jabón y comida, y Nilo en la teta dispuesto a llorar cada vez que intente dejarlo en la cuna para limpiar todo este desmadre y sentarme a trabajar.
Me entrego y escribo algo distinto a lo que tenía en mente, uso la primera foto que encontré en una carpeta vieja de Drive y publico esta catarsis mientras soy colchón de este bebito que un día no va a querer más upa y ese dia, seguro, voy a extrañar estar acá sentada viendo como ordenar todo este caos y trabajar al mismo tiempo que me cuelgo viendolo y escuchando su respiración contra mi pecho.